Rafael Martín

He querido dedicar este espacio a las pinturas y creaciones de mi padre Rafael Martín, cuya virtud no es pintar aunque a priori parezca lo contrario.

Si hay algo con lo que va dejando huella allá por donde pasa, es sin duda su indiscutible bondad, su generosidad, su prudencia, su talla y saber estar a medida de quien le acompañe.

Lo mismo da que que sea un chiquillo, una persona mayor, un adolescente, una señora, un amigo, una autoridad, una persona humilde, una persona pudiente o una necesitada… para todos encuentra su tono y a todos les da su respeto. No hay manera que pase desapercibido. No conozco persona que lo haya conocido y no lo quiera, lo extrañe y recuerde sobre todas las cosas su grandísimo e inagotable sentido del humor y su sonrisa.

Para él y todas esas personas que saben de su aficción, pero no han tenido ocasión de disfrutar de sus cosas va este homenaje y especial exposición.

La vida te esta devolviendo la abundancia con la que has compartido, tienes una vejez muy tranquila, eres rico en amigos y cariño. Además aunque parezca que estás delicado de salud (más que una pompa de jabón) sabes que hace muchos años te dejaron nacer de nuevo, y de muchas gordas te has librado ¡amigo! y eso es porque tu corazón vale su peso en oro. Te quiero. 

Espero que lo disfrutes, y lo disfruten.