HISTORIA DE UNA
CATEQUISTA DE PACOTILLA.
El otro día Raul Miruri, hizo una clasificación de blogs fantástica, pero si viera este tendría que inventar una categoría nueva, que ya se la dije yo…
Tuttifrutti desastre-taller de experimentos.
Pero ahora llevo una rachita que desde luego estoy en MODE: «blog personal»,
que le vamos a hacer.
AVISO PARA NAVEGANTES, este post es largo y no responde a ninguna estrategia de contenidos, ni de marketing, simplemente es un memorandum de lo que fué un día importante para mi hija y también para mí.
Lo digo:
-por si vas con prisa,
-por si no te apetece, y
-por supuestísimo para que si llegas hasta el final, te apuntes en los comentarios, te conozca y te lo pueda agradecer.
¿Trato hecho?
Me pregunta en los comentarios del compañero josejavierdíaz si estaba nerviosa porque mi hija hacia la comunión el sábado 16…
(Esto solo se le ocurre a él, que ya ha comprobado que me preguntas 1+1 y te saco dos tomos)
¡Imagínate!, el tema comunión, que es lo más recurrente que hay.
Le preguntas a cualquier madre sobre la misma y estas perdido….que si el vestido, el pelo, el menu, el local, el restaurante, las fotos, recordatorios Prrrrrr
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| Recordatorio de comunión Personalizado |
Si, de esas que de pronto un niño con la cara guarreteada de helado de chocolate (o actimel) te da un achuchón, y ahí te deja su obra de arte
:-O
No es por llevar la contraria, ni porque tenga la sangre de horchata, ni porque tenga esa condición de tranquila (ay que suerte quien fuera así), porque las cosas me sean indiferente…ni yo que sé.
Creo que es cuestión de relativizar, y priorizar.
Pues no, ninguno,
Ya os lo conté el año pasado , que fue muy normalito y tranquilo, pero este, ufff, este ha sido un año bastante complicado.
Complicado porque uno de los frentes abiertos que más preocupada y asustada me ha tenido, era la salud de mi padre, que de pronto se vió afectada y nos ha tenido temiendo lo peor.
Lo peor de todo, si, lo que todo el mundo reza porque no pase.
Pensabamos que nos llevariamos un tremendo disjusto a días de la celebración.
Ante cosas como estas, que te llenan de impotencia, de incertidumbre, de dolor, tristeza, preocupación…y que os voy a contar que no sepáis….todo lo demás queda en segundo plano; oposiciones, comuniones, estudios de inglés, blogging…
y surge la Fe y la esperanza.
Si eres una persona confiada y muy creyente, como lo soy yo, todo se lleva mucho más fácil.
Tengo que decir que ni siquiera pedí, ni recé para que las cosas salieran como yo deseaba. Lo dejé en manos de Dios.
Me consta que había muchas personas haciéndolo, porque mi padre sin duda, ha ido sembrando por donde ha pasado buenhacer y cariño, es muy querido.
Incluso algunas personas que no lo han conocido se han prestado a hacerlo, por empatía hacia a mi, lo cual me ha tocado el alma y agradeceré siempre.
Hace 3 años por falta de catequistas, e incompatibilidad de horario con las actividades extraescolares de algunos niños, incluidos los mios, me ofrecí voluntaria para dar catequesis un día diferente del oficial, a un grupito de pequeños que empezaban.
Todos en primero de primaria, tan pequeños que escribir y leer les costaba aún.
Cuestionándome hasta que punto los críos se puedan enterar de unos dogmas, conceptos e ideas que hasta para los adultos resultan complicadas.
Y me preguntaréis que entonces para que me meto en esos berenjenales, pues si, efectivamente, tenéis razón.
Porque siempre he creido o sentido la presencia o compañía de algo o alguien superior, de Jesus (justo en la edad de la comunión, empezaron a sucederse numerosas mudanzas en mi vida y quizá me aferré a ese amigo imaginario que siempre estaba ahí).
Con ello he ido forjándo y desarrollando mi actitud, mi conjunto de valores y manera de regirme según unos principios.
Llámalo religión, creencias, «filosofía», estilo de vida…simplemente es un conjunto de firmes convicciones, no hay más.
No necesito ir a misa para mantenerme firme en esa línea, y vivir en comunión con «esas enseñanzas», asumiendo todas las meteduras de pata que uno comete sin querer, día tras día.
Cuando voy, lo siento, pero no me entero de la misa la mitad, nunca mejor dicho, me tengo que fijar cuando hay que ponerse en pie o sentarse, y esas cosas, pero por lo general cuando escucho el evangelio, y lo explican siempre le saco algún provecho espiritual, y yo, que ya soy reflexiva, y tendente a meditar y equilibrar emociones aprovecho y hago examen de conciencia, y formateo un poco el corazón y la mente, y comulgo.
Un simbolismo que a nadie le hace daño, y a muchos averguenza hacer.
La Semana Santa no la veo ni por la tele, si hay que ir a ver tronos, voy y los disfruto, pero con lo cansino y multitudinario que puede ser en Málaga, no me pego tortas por ello.
Mis hijos me lo reclamaron este año y los llevé a ver El Cautivo, el Lunes Santo, (cuando pasó el trono y la multitud se puso en movimiento, les entró tanto agobio que pasaron hasta miedo)
Llevo abogando desde siempre por una Navidad con tortilla de patatas, filetes empanados y sin los regalos forzados de rigor.
Cualquier día es bueno para regalar a conciencia y con propósito, o comer sopa de marisco y besugos.
Lo que quiero decir es que para mi la religión y la comunión en sí, tiene un significado actitudinal, de nada me sirve el concepto, ni los procedimientos si la actitud no le acompaña.
Es un objetivo a medio lograr.
Prefiero menos parafernalia y más hechos.
No me importa demasiado la ropa, de hecho tuve el poco sentido del ridículo de repetir el mismo vestido de la comunión de mi hijo.
No me agobiaba la comida. Como lo celebré en un local, hice comida para un regimiento (nada de catering, comida a lo basto).
Trabajera si, pero nervios no.
Al revés musiquita, canturreo, y con todo el amor del mundo, a la cocina a guisotear….como en la película «como agua para chocolate«
Si quereis saber que preparé, preguntadme y os lo digo en comentarios…
Me dejaron la llave del local a las 22:30 del día antes de la comunión, llevamos las cosas a las neveras de allí y listo.
El que me conozca, o me lea por aquí, ya se habrá dado cuenta,
-que me gusta dar sugerencias,
-intercambiar impresiones y opinar,
-me gusta aportar una crítica o un análisis si estoy en disposición de hacerlo,
-siempre por supuesto desde el respeto y con la humildad de querer aprender y mejorar en grupo, en comunidad.
-Me encanta que me enseñen y me encanta enseñar.
-Unas veces soy pupila y otras maestra, según se tercie.
Yo que nunca he faltado a dar la catequesis «a mis niños» los jueves ( salvo causa de fuerza mayor), si que me he saltado a la torera, las reuniones de catequistas los lunes…
1º Porque empezaban a las 17:00, y yo solo podía estar hasta las 17:20, con lo cual para ir, saludar y poco más. No iba.
Le preguntaba a una vecina por lo que se había dicho y ya!
2º Porque teníamos un programa y un libro guía, y este último año la coordinadora (persona mayor, pero empoderada) nos hacía leerlo en voz alta y ya está, no nos aportaba nada, tan solo unas fotocopias, para los críos.
3º Porque me gusta la autenticidad y la trasparencia, y percibo rápido cuando hay dobleces, se mantienen las distancias, o soy persona non grata.
Yo soy una persona en Babia, pero muy cercana y sociable, y me gusta la simplicidad.
Y que me ha pasado?
Pues que encima ha venido un párroco nuevo, extremadamente perfeccionista y meticuloso, cuya máxima especialidad y dedicación es justo la catequesis, que yo veía excesiva y muy sobrecargada.
Al ver que yo faltaba a «mi formación», pues mucha gracia no le hizo.
Además me justifiqué con él diciendole que no se preocupara, que yo no iba a tener problemas en dar una clase de catequesis, con canciones, mímicas o lo que le pareciera a él, pero que era mucho contenido para 45 minutillos, porque los otros 15, lo dedicabamos a ir al templo, para que él repasara con los niños que todo estaba ok. Le debí parecer una prepotente porque
Finalmente me ha tenido «fichada».
Yo he seguido todo al pie de la letra, hasta que después de Semana Santa, se me juntaron los estudios de inglés, los de las oposiciones, el empeoramiento de la enfermedad de mi padre, los preparativos de la comunión, etc.
Mucha presión en mi mente y emociones contenidas, mi padre estaba grave en el hospital.
A pesar que me encanta estar con los niños, y sabía de la decepción de mi niña y los otros, pedí que si me podían sustituir unas clases porque estaba muy liada y obviamente mi ánimo no era el más adecuado.
Me daba pena no estar al 100%, las clases previas a la comunión.
La respuesta:
» bueno es que nadie tiene la culpa de que tu tengas tantas cosas…»
Me sentó como un jarro de agua fría.
No me esperaba esa falta de empatía.
Ya me costaba verle la carilla a los niños de «no te vayas seño», así que decidí que a seguir con mi catequesis, como siempre, dando lo mejor de mi misma.
Poniendole al mal tiempo buena cara, y comiéndome los marrones y las lágrimas yo sola.
Nos acercamos al esperado día, la comunión un sábado 16,con un ensayo de 15-20 mínutos el miércoles previo. Nada más, solamente eso.
El ensayo fué a toda pastilla, porque esa misma tarde tenía que ensayar con
tres grupos más. ¡Se me escapan las mejores!
Tenía que haberle dicho, que nadie tenía la culpa que él no hubiera organizado unas jornadas más de ensayo..jajaja, nooo yo no soy así.
Le fuí a decir a un niño una cosita y el cura me aleccionó, para que no le dijera nada, que el sábado lo tenía que hacer solo.
Señores, si yo iba a estar allí al lado de ellos cuando leyeran…porque aunque hacían la comunión mis niños y los de otra catequista juntos, esta que es una bella persona mayor, no tenía ganas de complicarse y me pidió que subiera yo.
Vamos allá
Nos pone al final de la iglesia en dos filitas, para avanzar por el pasillo,
lo de siempre ¿no?
Detallazo number ONE
Llama a la otra catequista, para que le diga a los niños, que en pareja con las manos juntitas y despacito se dirijan al altar, y me dice «es por si tu no sabes como«
(¡¿COMORRR , Pero que me estas contando?!)
Discreta manera de decirme «Tasidiota», si señor.
–Monición de entrada; pum -fulano
–Peticiones; pum -fulano y mengano
–Ofrendas; tu, tu y tu -y lo lee -tu, tu y tu
–Acción de gracias, y pim pom fuera!
LLegó el día C, y nos cita media hora antes para preparar a los niños, y ensayar…
Los ñiños nerviositos, uno con lagrimillas en los ojos,
el cura atacado ante la tardanza de uno de los niños, cuando llega,
nos mete a todos en un cuartito, los sienta y ahí viene su
Detallazo Number TWO
En lugar de ensayar lo que tenían que leer (que menos mal que yo se lo fotocopié a cada uno por mi cuenta) y lo que tenían que hacer;
o hablarles un poco de la importancia del sacramento de la Eucaristía
el significado de recibir al señor, de meditar sobre nuestros errores, tomar conciencia y arrepentirnos, disculparnos y «hacer las paces» con Jesús y nuestro corazón y mente… no sé algo más espiritual…(aunque yo no soy teóloga.)
En lugar de eso empieza a hacerles preguntas, una tras otra sobre todo lo que se ha visto durante todo el curso, el adviento, la cuaresma, las semanas q dura, el color simbólico, el nombre de objetos y lugares de la iglesia, de su vestimenta, de la vida de Jesús….TODO.
En serio, era para haberle visto la carita a esos niños, me dieron una penilla, que intenté ayudarles a responder y de nuevo (tarjeta roja) me aleccionó a que me callara, que lo iban a hacer muy bien, y le dije
«que estaban tan nerviosos los pobres, que aunque se lo supieran no era el momento«….
¿Que quereis? Me recordó a «mi encerrona de oposiciones», la presión que se siente, la incertidumbre, y ese malestar, y me dió coraje.
Era un día especial para que ellos disfrutaran, y no para hacerles un exámen oral.
Claro que entonces no se pone de manifiesto lo maravillosas que han sido las catequesis que el organiza en su parroquia.
A mi sinceramente me pareció que era más para lucimiento de él, que de los niños.
Cuestión de puntos de vista, pero no todo el mundo admite otras opiniones.
Detallazo number THREE
De vuelta a la puerta de la Iglesia, niños formados en dos filitas, me manda de nuevo a la otra catequista, que como ya os dije es mayor y estaba felizmente sentada…
Me miró con cara de «¡no me lo puedo creer! Para esto me levanta.»
Nos vamos para el altar, se celebra la ceremonia, exámen oral incluido.
Detallazo number FOUR
No me ofrece la Ostia a mi, que estaba allí sentada en el altar como hizo el fin de semana anterior con otras catequistas, sino que me hace que baje y me ponga en la cola, pues nada alla que me voy.
Detallazo number FIVE
Acabada la misa, le pone su broche final…
«Le damos gracias a su catequista «Fulanita» y a «Menganita» que es la que pasa el cepillo»
«¿ Se os ha hecho pesada? Nooo.Pues entonces dadme un aplauso que tambien me lo he ganado. EA!
«NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA»
Para mi DIOS existe, y a mí me cuida, me quiere y me protege.
Justo en ese momento entendí que milagrosamente mi padre se había escapado por segunda vez de un temido final.
Que le habían dado el alta el jueves, tras un mes de ingreso hospitalario, con una debilidad y dependencia que le impidieron estar en la comunión de su nieta, si, pero también le impidió ver como a su hija la ignoraron, despues de estar tres años esperando ese día.
Me alegré que no estuviera allí.
Por mi me dió igual, la verdad sea dicha, y os lo digo de corazón.
En la actualidad me siento en un estado de bienestar conmigo misma y de encuadre de las circunstancias y personas como muy peculiar.
Es como si me ocurriera como en el Tetris, lo voy colocando todo de modo que me cuadra y se deshace o disipa.
Podría compararse con las gigantescas construcciones arquitectónicas. Muy firmes en la base, pero lo suficientemente flexibles en las zonas superiores, para resistir.
Pero eso si, no me pude escapar de las preguntas del resto de los familiares que si se dieron cuenta y les dije que se habría liado o despistado… que sabían ellos por donde iba la historia.
Yo quería cambiarme de ropa, ir a visitar a mis padres con mi hija.
Es la segunda vez que se escapa, lo tenemos en casita y tal y como me aconsejó el otro día Victor Campuzano en G+, lo disfrutamos. Allí nos plantamos, le dimos cuatro achuchones o cinco, no me acuerdo y me fuí más convencida que nunca que DIOS puede ser que esté un poquito harto de estar en «casa».
Que DIOS ha salido del templo y si estás bien atento, lo descubres en mil sitios, en mil sonidos, olores, sensaciones…al menos para mi es así.
Yo me fuí al local de juegos que alquilamos con mis leggings y mi camiseta, más feliz que una perdiz, y creéme, mi hija se olvidará de lo que llevabamos puesto, de lo que comimos, y hasta de los regalos, pero de verme saltando en el castillo hinchable haciendola salir disparada, o por el tobogán, o jugando al futbito NO.
Cuando acabó el día me dió las gracias abrazada diciéndome que había sido inolvidable e irrepetible, el mejor día de su vida.
Esto quiero decirlo, porque mi hija no es especialmente mimosa, ni pegajosa, es más bien independiente y autosuficiente, luego a mi me alimentó el alma para una buena temporada.
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| Me encanta el castillo hinchable |







hola, me ha gustado y he disfrutado de la lectura de tus experiencias, soy una religiosa de mediana edad, y siempre he estado vinculada a la formación de catequistas, (desde los 14 años) como ya comprenderás, son 34 años vinculada a todo tipo de preparación pre sacramental, y compartiendo y viviendo todo tipo de experiencias, te agradezco por tu testimonio con el que me siento muy identificada porque me da la impresión de que tenemos un carácter parecido. También he tenido sacerdotes de todo tipo y gusto y te agradezco por seguir al pie del cañón a pesar de aquellos reveces que nunca faltan, necesitamos muchos catequistas que tampoco les interese los protagonismos y que estén dispuestos a prestar sus servicios generosamente, gracias, te cuento que he encontrado tu historia buscando precisamente el testimonio de algún catequista sobre su llamada personal y aunque no me servirá para el tema de formación que estoy preparando, seguramente me servirá para otro momento.
Quería animarte y darte las gracias para que también animes a otros que seguramente en alguna parte del camino se desanimarán por lo que encuentran a su paso, es tan humano! pero, no estamos al servicio de ningún hombre en este mundo, servimos al Rey y Él es nuestro premio, hay un canto que me gusta mucho que habla de tu experiencia de encuentro con el Señor, no sé si lo sepas, se llama: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LA TIERRA, espero que lo escuches, es otra cosa que tenemos en común, me ha dado mucho gusto conocerte, oro por ustedes, que Dios les bendiga y fortalezca, Paz y Bien
Que penita me da leer esto, que penita me da el desprecio de un cura (servidor de Dios, se hacen llamar) hacia una catequesita, y la penita no es por la catequista que me parece que estuvo por encima de todos esos disgustos (yo me echaba a llorar si me pasa a mi), la penita es por el cura, y por la Iglesia que como digo siempre: por eso le falta personal. La religión cada vez menos se trata de dogmas y "teorías", cada vez mas necesitamos caridad, y compromiso con el prójimo, enseñar la vida de Cristo, si! explicar su ejemplo, también!, interrogar a los niños sobre esto???? : madre mia!!!! con lo nerviosos que suelen estar ese día, falta total de empatía como tu dices.
En fin, las experiencias siempre sirven para algo, tu acompañaste a tu hija ese día, tu te concentraste en lo valioso del momento a vivir y ella se quedo con eso. El aplauso te lo dio tu hija con su agradecimiento y al fin y al cabo es el que cuenta. Bravo por ti, yo también te aplaudo
¡Hola Marisol!
Yo cambiaría el título por "una catequista de categoría" porque que esos niños tengan una catequista empática o a una persona totalmente carente de empatía y dogmática como él significa la diferencia entre que esos niños recuerden ese día con cariño o como una pesadilla.
Me alegro de que disfrutaras con tu padre y tus niños. Lo mejor que has hecho, y como dices tu hija seguro que no olvida el día que pasásteis.
Es curioso como funcionan las cosas a veces, y me alegro de que tengas algo que te ayude a sentirte mejor y ser más feliz, que bastantes cosas malas pasan y se ven todos los días por ahí.
El cura: muy poco cristiano la verdad, lo de la caridad desde luego no va con él. Así que él se lo pierde.
Yo últimamente estoy desaparecida porque mi madre se va a operar del corazón y estamos con pruebas, internamientos en el hospital, etc mientras tengo más trabajo que nunca, hasta los sábados…tengo suerte porque estoy muy tranquila, de hecho, a pesar de la sobrecarga y los proyectos maravillosos que me aparecen y tengo que descargar, me siento mejor que nunca.
Besazos, y no hace falta que comentes en mi blog, que la intención es lo que cuenta y sé el lío que tienes. Por cierto ¿y las oposiciones?
Hola Marisol,
yo también he estado en estas movidas. Me parece que todos contamos cosas hasta cierto punto similares.
Yo no tuve problema con los curas, siempre me apreciaron bastante. Pero tienen un problema: el celibato.
Con otros de la parroquia, a escondidas, teníamos un grito de guerra: ¡Que se casen los curas! Lo que queríamos decir con esto es que no viven en la realidad. Si tuvieran mujer e hijos, sabrían lo que significa que estemos ahí sin cobrar un duro metiéndole bastantes horas. Pero mientras no les falten catequistas ellos allí estarán dando por hecho que tenemos que estar allí.
Deberían tener la suficiente inteligencia emocional como para motivar a la gente. Algunos la tiene pero menos de lo que deberían. Su trabajo son las personas pero se les olvida. Y tratan a los niños como si fueran profesores.
De todos modos, no te cortes y lo que tengas que decir dilo.
Besos 🙂
Hola Carolina, eres una valiente si o si, has llegado hasta el final y encima me dejas tu comentario. Gracias.
Pues no voy a opinar sobre la prohibición del matrimonio, o de la castidad, porque desconozco su origen, aunque supongo que la iglesia tendrá justificación. Yo opino igual que vosotros no lo entiendo.
Si la lujuria es pecado capital, la gula también y no por eso tienen prohibido comer.
Es un asunto que está en la cuerda floja, y del que se podrá hablar largo y tendido…( mira la de casos de pederastia, y de todo lo que no nos enteraremos) es absurdo, es ponerle puertas al mar.
Mejor establecer una regulación para el matrimonio y poder tener hijos, que andar abusando de otros pequeñines como ha ido sucediendo, sucede y sucederá, sin que nos enteremos.
En fin que igual tiens razón y la castidad estaba detrás de que me ignorasen jejeje, porque yo a poco que me pongo escote, se me descoca todo si o si, y la vista se iba donde se iba.
Y si claro que daré mi opinión porque tan dramatizadas han querido hacer las canciones,que han caido en la parodia, y mi hijo ha tenido que dejar de bajar a misa, porque es incapaz de aguantarse la risa cada vez que se canta. Unos aciertan a hacer los gestos y otros parecen un giri bailando sevillanas.
En fin. Un abrazo Carolina, y un milón de gracias por comentar.