Hi people!

Aparezco y desaparezco como el Guadiana, lo sé.
Pero no me jubilo…dadlo por hecho.
El “mapamundi” está en un momento de zozobra, por coincidir con otros proyectos, pero no se me ha pasado ni un momento saltar del barco.
Además, surgió como una toma de contacto con el mundo on-line y como testigo fiel de mi “esencia” de cara a mis hijos, luego no creo que vea nunca el momento de abandonarlo a su suerte.

1º) Porque siempre estoy aprendiendo cosas nuevas de este mundo digital, cada día mejores, más intensas y apasionantes.
2º) Estoy conociendo a gente estupenda y trabando amistades en mil lugares y
3º) Siempre que no me disperse, no me faltan cosas que mostrar y enseñar a mis hijos y a quien guste visitarlo, que a mi me resultan interesantes.

Así que vamos al lío.

El año pasado por San Valentín, hice un regalo para toda la familia. Un regalo DIY reciclando pinzas de la ropa, que quedó muy chulo.

Debería ser el día de amor Love´s Day y no solo día de los enamorados, porque existen muchas variantes del amor…y deberíamos darle cabida a todas.

Como ejemplo, la pregunta de mi hija hace unos días:

  • Mama el día de San Valentín, ¿es el día de los enamorados no?
  • Si. 
  • ¿Pero yo le puedo regalar algo a papá? Porque yo no estoy enamorada de él, pero lo quiero mucho. A tí menos pero también. 
  • ¡Vaya hombre! Y te habré hecho yo un regalito especial de San Valentín y todo… (dicho con ironía, que afortunadamente me la entienden a la perfección) Pues claro que puedes regalarle a tu padre lo que tu quieras. Si se trata de amor, y tu lo quieres, pues ya está. Además, no tienes que esperar a que haya un día exacto, lo puedes hacer cuando quieras, todo el año. 
  • Pues yo le voy a hacer un regalito.
  • Pues me parece perfecto. 

¿Y cual es ese regalito especial de San Valentín que le he hecho a mi hija?

Pues os voy a contar que es ese regalito tan sorprendente y tan “mimoso” que se me ocurrió.

Aprovechando que sus Majestades los Reyes Magos, trajeron algo de carbón, y que lo compraron en Mercadona, me dió mucha pena tirar esos saquitos tan monos de rpillera (esa vena Diogenera que tenemos algunas) y los guardé pensando que algo había que hacer con ellos, total ya venían medio cosidos y todo…

Como a mi niña le ha dado ultimamente por calentarse el saquito de trigo todas las noches, y dormirse con él agarrado,  pensé que sería buena idea hacer uno más pequeñito para las manos heladas durante el día, y para mi niña por la noche. Más manejerito.

Y que mejor que mi saquito de carbón, jejeje!! y aprovechar que llega el Reto de Manualidades con mis Hijas y el tema era San Valentín

Venga vamos al DIY!! Aún estás a tiempo.
Verás que rápido puedes hacer un regalo de San Valentín reciclado, superbonito, práctico y mimosito como que te den la mano.

 

MATERIALES:

– Saquito de arpillera.
– Restos de telas o fieltro.
– Hilo y aguja
– Trigo o cebada.

PASO 1

Darle la vuelta al saquito que viene remallado por fuera, así que matamos dos pájaros de un tiro:
Las letras quedan por dentro y las costuras también.
he hecho dos, uno para mi niña y otro para mi niño, a cada cual su saquito de carbón.
He vuelto uno para que veais que ya queda practicamente listo.



PASO 2

Recortamos los motivos que queramos, iniciales, flores, infantiles, en este caso por ser la temática Manualidad para San Valentín, pues ya se sabe… CORAZONES.
Además que en mi caso tengo una fijación con ellos desde el inicio de los tiempos, me encantan los corazones. Siempre acabo dibujándolos.

 

 

PASO 3

Los cosemos. Yo escojí una lana roja que era lo que tenía a mano y venía de perlas.
En un principio pensé en pegarlos con silicona, porque yo si puedo evitar la costura, la evito.
Si hay que se coser se cose, pero es algo por lo que nunca he sentido devoción y mira que va intimamente ligado a otra de mis pasiones y habilidades que es diseñar, pero…
En fin, que pensándolo bien no lo pegué con silicona porque como son saquitos de trigo que se calientan en el microondas pues no le iba a venir bien el calor repetidas veces.

PASO 4

Una vez cosidos los adornos, los rellenamos con el cereal ( yo compré un kilo en la tienda de mascotas y me costo 0.60 céntimos).
Yo aconsejo no rellenar del todo, para que cuando lo cerremos tenga un poco de movilidad.
Primero porque al calentarlo y moverlo el calor se distribuirá mejor y tambien porque cuando lo tienes en la mano sin rellenar del todo se presta al jugueteo, masajeo y manipulación, y nos desestresamos un poco.

 

 

PASO 5

Cerramos la abertura cosiéndola con hilo de color parecido al saco y

terminado. 

EL TRUCO DEL ALMENDRUCO

Si tenéis peques o minimonstruos, que les cuesta coger el sueño, esto les ayudará, y si encima le añadís unas gotitas de vuestra colonia favorita, seguro que se duermen pensando que es mamá quién les tiene agarrada la manita.

😉

Este Post paricipa en el Reto Infantil que promociona
Manualidades con mis Hijas, hey! por fin lo terminé a tiempo Yu-Huu.

 

¿ Que os ha parecido ?
¿ A que apetece tener algo tan amoroso y calentito en las manos?

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¡que todos salimos ganando!

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