Hoy en clave de humor, crónica de una caída y de una rachilla tonta.
Ya vísteis el miércoles mudo que ando sin gafas.

En la óptica me dejaron unas lentillas de prueba para que me apañara mientras tanto, perooo, perooo como no hay dos sin tres y también he cogido un gran catarrazo, de esos que te tienen la cabeza hecha una pena morena, los ojos llorosos, repelús por el cuerpo, y unas ganitas de meterte en la camita y no andar llevando críos al cole, a las extraescolares, y…

“¡1,2,3 despierta ya!!”

Me dije ¿para que me voy a poner las lentillas hoy?
Total yo no veo tele, y de cerca y el ordenador veo más que un relojero, pues paso.

No me las puse, y así fué, que cuando dejé a los niños en Inglés a las 16:00 de la tarde, hora en la que servidora sin un café “está más floja que un puñao de pelusas” (como decía mi abuelita), con un vientecito Terral que se metió en Málaga que subiría la temperatura a unos 24-26 grados, el cansancio del resfriado y la torrija que suelo manejar yo (que voy abstraída siempre), medí mal donde acababa la rampa de minusválidos de la acera, y tropecé de esa manera tontuna que te hace ir a cámara lenta, con la dignidad perdida y pensando a cada zancada inútil por recuperar el equilibrio:

“Ay -ay-ay-que-me-la-pe-go-que-me-la-pe-go-me-la-pe-gué.”

Y caes a todo lo largo, de bruces en la acera.
Como los niños.
Jooo, en realidad son menos zancadas que sílabas os he puesto, pero
¿no os ha pasado nunca? y 
¿a que parece una eternidad?

Pues allí me ví yo tirada en el suelo con mi chamarreta blanca para más inri, enchurretada, y lo primero que se me vino a la cabeza, a parte de
Tierra trágame” es
Uyyy ¡¡las gafas!!
Ah pero si no las llevo!!, malditasss por su culpa” jajaja

Una pareja que pasaba me ayudo a levantarme y me preguntó si estaba bien, ( me estoy haciendo mayor) en otros tiempos hubiera sido el descojone de alguien fijo.
Menos mal que a esas horas las calles no están muy pobladas.
Aunque claro, medio cegata como iba tampoco me iba a enterar….

si, si gracias, por ahora sólo el golpetazo, veremos a ver luego cuando me enfríe”

Y así ha sido, la tarde transcurrió con un malestar que yo achacaba al porrazo, pero cuando llegó la hora de ponerme el pijama “Oh My God
Que noche más perruna, entre el catarro, el hombro y la cabeza que me dolía…

A urgencias de cabeza esta mañana después de dejar los niños en el cole.
Resultado:
Una subluxación acromioclavicular GI
Pedazo de nombre para decir que te has “descuajeringado el hombro y la clávicula”

Solución 10- 15 días de reposo con el brazo en cabestrillo, y antiinflamatorio….dentro de lo que cabe fenomenal, pero digo yo…

¿habrá cosa medicina más complicada que decirle a un ama de casa y mamá que tiene que guardar reposo?

Voy a pedir la baja unos cuantos días….¿como lo veís?

.. y como el teclado del ordenador me queda a la altura del cabestrillo jejejeje

Bueno pues esto es lo que os quería contar hoy, a ver si rompo el cuento chino este de

“cuando se rompe una cosa, vienen 7 detrás”,
que llevo una rachita graciosa (coche, grifo, timbre, microondas, gafas, y yo) y ya con 6, va bien. 

besos 

🙂

¡Mira! Echa un vistazo