Bueno estamos a principios de 2014, y ya sabemos que es época de «propósitos de enmienda».

Es importante y necesario , como no, el poner de nuestra parte para mantenernos sanos, pero no tiene sentido «perder la salud» en ello

Mantenerse sano, a mi modo de ver no está directamente relacionado con tener unos kilos de más o de menos, dentro de unos parámetros aceptables.

Conozco personas delgadas,
que no se alimentan correctamente,
que se pierden el placer de tomar algo dulce,
que renuncian a platos tradicionales por encontrarlos excesivamente calóricos,
que faltándole peso toman coca-cola zero,
que sienten una excesiva angustia o cargo de conciencia, por el hecho de «no hacer los deberes», es decir saltarse «sus normas» y que te miran de soslayo o te recriminan si tú no haces lo mismo (máxime si como yo, tienes problemas de sobrepeso).

Su excusa es, por su puesto, velar por tu interés, por tu bienestar, independientemente, que pese al sobrepeso, no tengas colesterol, hipertensión, diabetes, etc. y que los análisis te salgan de «libro».(como es mi caso)

Dicho esto no voy a defender la obesidad, ni el sobrepeso.
Evidentemente sin los kilos,  la salud sería aún mejor, puesto que a nivel locomotor,  si es cierto que supone una gran carga, esfuerzo diario añadido y desgaste articular, muscular y óseo.

Pero señores estoy sana, me siento bien. Tan bien como cualquier delgado

¿y que le hago?

Por eso tengo claro que tampoco voy a emprender una cruzada contra los michelines.

No es amor propio, como me dicen algunos familiares, simplemente es lo que hay, ahí están, si, pero tampoco molestan tanto, al menos a mí.

Yo en este rinconcito quiero compartir todo aquello que a los «rechonch@s» nos pueda interesar, y esos pequeños problemillas que nos encontramos cuando vamos de tiendas.

Y si hace falta una inyección de moral, para emprender una dieta o para aceptarse como uno sea, yo suelo ir sobrada de optimismo y energía.