Si tu hijo te cuestiona tu forma de vestir, ¿que pensarías?

Los niños, esos pequeños minimonstruos que si eres madre/ padre giran alrededor nuestra, cual satélites, van creciendo sin que apenas nos demos cuenta. Yo no me canso de decir, que a pesar de que creamos estar enseñándole millones de cosas, ellos lo hacen a la par con nosotros.

Además, todos los que sois padres coincidiréis que a pesar que su mayor arma de aprendizaje es la imitación, a veces te asalta mentalmente esa pregunta que dice:

“¿Y este niño o niña a quien ha salido?” 

¿O no?

Tu vas educando o formando en una línea, y aunque de fondo vaya impregnando, ellos van tensando y yendo para otro lado, máxime hoy día que están tan influenciados por el entorno mediático.

Yo particularmente tengo una forma de ser singular.
Me considero afortunadísima por tener una mentalidad muy abierta, respetuosa y empática que disfruta conociendo, confrontando y asimilando cosas nuevas, diferentes alternativas, posibles relaciones, mezclas….

Esto es muy divertido.

No es que vaya con la pandereta, pero es gratificante y satisfactorio, de ahí que los que me conocen, saben que siempre suelo estar como en las nubes, o en babia y es que me encanta dejarme llevar y que surjan pensamientos espontáneos sobre lo que sea….me hace sentir viva y feliz.

Como todas las madres trato de traspasarles el testigo a mis hijos y hablo, converso y reflexiono con ellos sobre cualquier tema que me pregunten infundiéndole una apertura mental que los incite a barajar diferentes
“que”, “como”, “por qué”, “cuando”, “donde”, yo que sé.

Exprimir las cosas y circunstancias siempre bajo una actitud curiosa, objetiva (en la medida que se pueda) y tolerante.

Aunque soy más normal que el pan, mis hijos me reconocen “diferente”, ya sea por mi manera de abordar las cosas o tomármelas, o incluso por mi manera de vestir,  que ya veis, tampoco tiene nada de raro.

 

Mañana playera con el nieto, and the family

Mi niña que nació con el gen de la coquetería de serie, sueña con verme llegar al colegio con mi vestidazo, mis medias y tacones…
(algo así como una fantasía masculina pienso yo, y presumir de madre supongo) pero en lugar de eso llego yo, con chandal, chamarreta, coleta con celpa, y cara limpita.
¿que le vamos a hacer?
Estoy intentando de llegar a un punto intermedio desde que abrí el blog, y ahí está mi pestaña de “estilo e imagen” MODA CURVY muerta de risa….pero me cuesta horrores (aunque he llegado a la conclusión que tengo que hacerlo si o sí, y ya casi toca)

El niño que es curioso y friki como yo, está feliz con poder preguntarme sobre lo que le dé la gana y que le siga el juego y le de cancha…( haciendo mención a este artículo de Juanan GC, ahora está bastante convencido de que Dios es una presencia alienígena y somos fruto de ello)
Oye ¿Y por qué no?

Pues la otra mañana estando en la playa, me sorprende con esta conversación, más propia de darse a la inversa, de padres a hijos:

F -¿Mami, ese es el bolso que te has comprado?!
Y- Si, ¿ te gusta? ¿ está chulo verdad?
F -¿Un bolso con bolsillos, de color verde militar?! 
Y- Si porque es de tipo bandolera que es como a mi me gusta y grandecito.
F- ¿Pero tu te has visto las pintas? 
Y- ¿ que le pasa a mis pintas?

Me coge el bolso y me saca la cartera y me la enseña diciendo:

F- ¡Mira que cartera llevas! 
Yo – ¿si, qué le pasa?
F- Una cartera negra, sin florecillas ni nada, el bolso tampoco y con color camuflaje….es que tu eres así…mientras que te guste a tí, ya está….
Yo – Hombre pues si, ¿es que a quién le va a tener que gustar sino?

Esta conversación me sorprendió mucho, porque me sirve de indicativo que algo está cambiando en él, que los años no dejan de correr, y que entra ya en esa etapa de transición donde deja atrás la niñez y se adentra en la preadolescencia, y sus intereses, gustos y costumbres van a variar sin lugar a dudas, pero que yo intentaré que sean lo menos estereotipados posibles, bastante tenemos ya con lo que tenemos, a ver si granito a granito

Y conste que pese a que la ratita presumida es la niña, en más de una ocasión el que nos ha sorprendido con un diseño de ropa femenina, ha sido él…y curiosamente uno fue cuando era muy pequeño, para un concurso en el que pedían un vestido para una serie de dibujitos y allí que me lo hizo por cuenta propia….(“aunque de casta le viene al galgo”)

Yo mientras tanto voy a ver si mejoro las pintas de mis complementos…

 

Espero que os haya gustado esta anécdota personal para simplemente recordar que los padres influimos con un gran porcentaje en su formación, evidentemente, pero a esas personas que son obsesivas y persiguen cánones de “perfección” y rigidos, decirles que la evolución, desarrollo y la personalidad está definida e influenciada por muchos más factores, a parte de los paternos, y que a veces es mejor interactuar y aprender al unísono, mutuamente, compartir, equilibrar y fomentar el respeto, desde el respeto.

Fundamentalmente relajarse un poco y disfrutar, que el tiempo pasa volando y la niñez es muy efímera y veloz hoy día.

Gracias por haber llegado hasta aquí.

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