Divagaciones sobre cambios, estilo de vida y “gente sabia”

 

Hola, ya estamos aquí de nuevo:
Viernes Dando La Nota.

Los cambios son algo a los que los humanos nos mostramos muy reacios.
Antes de hacer alguna modificación en nuestras costumbres, pensamientos, en general en nuestras vidas, lo pensamos, lo volvemos a pensar, lo valoramos por encima, por debajo…

Algunos necesitan preguntarle a la almohada y confirmarlo antes con padres, tíos, abuelos, amigos y parte del vecindario….

Cuando al fín decides que sí, que definitivamente es tiempo de cambios y que tú vas a cambiar, la cosa es muuuuuuuuy lenta, pero al igual que los guisos, merece la pena a fuego lento.

 

Cambiar no es,

  • voy a la peluquería y me corto el pelo; media cabeza rapada y resto color castaño y morado en las puntas.

Oye, puede ocurrir en un ataque de…. ¿valentía? o ¿estupidez?

Que no tengo nada en contra de pelos modernos o a la vieja usanza, pero un cambio exterior es solo eso, como pintar una pared con humedad, ya sabes que no te va a servir de nada mientras no sanees la base.

  • También puede ser que te pases la vida haciendo mudanzas trimestrales interiores por tu casa;

-Ahora pongo esto aquí…..”!alaaa!”

-o mejor la mesa allá..¡WOW que cambio!”

– Cuarto del niño para un lado, cama del niño para el otro….

  • O tal vez comprar algunas cosillas que otras...

-Vas al bazar por un boli y vienes con 15 cosas que crees necesitar y finalmente son solo más cosas para guardar….pero no importa porque

-voy a Ikea y me traigo una estantería para la pared, pero ya de paso unos tuperwares, otra alfombra para el baño, un peluche, rotuladores, para el niño, ese marquito tan chulo y barato para esa foto que:
” ay que ver, no tengo ni una foto fuera del móvil”
y un portamaceta muy mono, que aunque no tengo maceta, no importa…

– el domingo voy al mercadillo y….

Una espiral de apegos que creemos “cambios” y no lo son.
Son autoengaños que nos consumen dinero, energía, y vida…

Eso si, nos llenan la mente, o al menos nos la anestesian, un día, otro día, y así finalmente llegas a pensar un día, que sería muy complicado vivir sin ello, imposible. Pero para nada.

Solo tienes que tomar consciencia que hay algo “inestable” en tu interior.

Cuando digo inestable, me refiero a que no se ha acabado de resolver o asimilar, y está como si lo tuvieras pendiente con un clic.

Haces por olvidarlo intentando no pensarlo, evadiéndote de esa responsabilidad, y día a día vas pasando página, y cuando ya no te acuerdas crees que ya lo tienes superado, pero estás equivocado, tu cerebro tiene mecanismos para recordar algo inacabado además tiene nombre (Se llama efecto Zeigarnik).

Hay algo que tu necesitas solucionar y lo buscas exteriormente.

Por lo general suelen ser carencias emocionales… afecto, cariño, amistad, compañía, reconocimento, o pueden ser sentimientos de frustración, tristeza, impotencia, inseguridad,… que se yo.

Yo no soy Psicóloga (me habría gustado), pero he hecho un curso-master gratis de coaching bien largo.
De hecho aún no lo he terminado, llevo unos 40 años, o más….

He tenido experiencias en vivo, he tenido practicas, he tenido “maestros consejeros varios” unos más acertados que otros, y con todo ello poco a poco he ido construyendo una Teoría.
Mi Teoría, con mis apuntes, los que a mi me funcionan.

A ti quizás si, o quizás no.
Sería cuestión de probarlo, aunque apostaría que si.

Me lo podrían haber contado  e impartido en un curso, es cierto, pero sin duda, no lo hubiera asimilado tan estupendamente, si previamente no lo hubiese padecido en mis propias carnes, con mis circunstancias, matices y filtros y la dulce libertad de crearme yo mismo “mi método”, lentamente, a base de tropezones, borrones y cuentas nuevas…equilibraciones, calibrados

A día de hoy, he descubierto que tengo mi propio manual de coaching, y muy mal no creo haberlo hecho, pues no son pocas las veces que ahora metida en Facebook me topo con reflexiones de aquella cultura, mantras de otra, ideologías de allí y de allá, que curiosamente yo ya tengo interiorizadas, a veces casi me da por pensar que igual es verdad eso que dicen que tenemos varias vidas.
Tampoco lo sé.

Solo sé que no hay mejor inversión que ser capaz de mantener una mentalidad abierta y si es posible exenta de juicios, pero no de opiniones y criterios.

Que por cierto, no por el hecho que tengas capacidad de reflexión y crítica, tienes que hacérsela saber a todo el mundo, y lo que es aún peor, intentar a toda costa de llevarte a la gente a tu terreno.

¿Para que quieres tanta gente pensando igual que tú?
¿Te ratifica en ser más correcto o acertado?
¿Mal de muchos consuelo de tontos?

A veces los demás no están interesados, de hecho no tiene porqué interesarles tu opinión.
Esto que a mucha gente ofende, tiene su contrapartida buena, y es que tú también puedes prescindir de las opiniones, críticas y reflexiones ajenas que te plazca, cuando te plazca.

Esto es un proceso que se va cuajando poquito a poco, que pasa inadvertido , y que configura un “saber estar”.

Dependiendo con quién estés establecerás unas pautas de comunicación y con suerte el feedback podrá ser positivo.
(Otra semana le meto mano a un comportamiento que a mi, me sorprende mucho relacionado con esto)
Hay gente avasalladora que es mejor dejarlas hablar y ya.
Esas luchas son absurdas.
Veo en Facebook algunos “debates” que no hay por donde cojerlos y lo peor es ver que a veces incluso profesionales de la Psicología entran al juego de poder.

Y también hay gente poco habladora, que tiene mucho que enseñar.

Sería una buena lotería ser lo suficientemente inteligente para para distinguirlas.

Y despues de un hilo disperso, me despido ya para deciros que ando en un punto de inflexión en mi vida donde tengo que reconstruir la mejor versión de mi misma, y encarrilarme hacia un camino o estilo de vida dificultoso ya de por si, y que se complica si además tienes que formarte específicamente desde cero.

De nuevo divagaciones sobre cambios

Pero creedme que prefiero ir despacito y firme, a dejarme cegar por las acuciantes promesas de gloria express, que circulan a todas horas por aquí.

De ahí que de nuevo esté siempre con los post a última hora, post atrasados, y los despistes.

Ocupada y preocupada por arreglar, reafirmar mi interior, para dejarlo fluir hacia fuera… toda una catarsis. 

Ahora después de tanta palabrería os voy a dejar un par de canciones muy simpáticas que me pasó el otro día una amiga, cuyo blog estoy segura que conoceis la mayoría, supongo que a colación de mi parrafada filosófica del pasado viernes jejeje.

Me hizo gracia y por eso la quería compartir con vosotros.
Un beso a todos.

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